“Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” S. Mateo 20:25-28
Mi pastor talquino nos enseñaba que por ser pastor o por poder tener el don de exhortación y de enseñanza (Romanos 12: 8-7), no quiere decir ser superiores al resto (y esto se aplica con todos los dones espirituales), todo lo contrario, nos necesitamos los unos a los otros para funcionar como un todo, como un cuerpo, como siendo uno (efesios 4:3-4).
Pero sabemos que dentro de nosotros está eso de querer destacar, de mostrarse más espiritual, a los hombres nos pasa mucho, y pasa no solo en la iglesia, sino en el trabajo, en las juntas con amigos, en reuniones sociales. Yo no me imagino que para los hermanos que han estado o están trabajando en el fútbol, lo que es lidiar con ser más reconocido, ya que la mayoría de las veces en el mundo del fútbol, el que sobresale es el que es promovido a un mejor puesto, que en si no es malo, pero sabemos que hay vanidad en esto y peor aun si te haces muy conocido o famoso. O quizás alguien que subió de puesto de trabajo muy rápido, ¿te imaginas?, todos celebrando tu ascenso: –Felicitaciones Fernando, ¡has sido promovido a gerente! ¿Debe ser un momento increíble, no ? Yo creo que sí, por otro lado, en las amistades tenemos al que es florerito de mesa, el que busca ser el centro de atención. ¿Quién no quiere ser el que “la lleva”? Sabemos que Dios nos da todo lo que necesitamos, pero es como si no le creyéramos, porque aún así, muchas veces anhelamos más allá de lo que tenemos y somos.
¿Por qué anhelamos más de lo que Dios nos provee? Y si llega ese anhelado lugar o ascenso o aumento de sueldo… sinceramente, ¿crees que no nos olvidaremos de Dios? Quizás no, y todos esperamos que no pase y que entre más tengamos más seamos agradecidos, pero la Biblia es clara con esto. Al pueblo Israel, quien es la viva imagen de lo que somos, se les deja esta advertencia:
“Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre”. Deuteronomio 8:11-14
Juan, Santiago y su madre no sabían lo que pedían, simplemente ellos eran de los que querían ser reconocidos, los que quieren sentarse en las primeras sillas. Pero Jesús , es muy claro con esto. “El que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo” Mateo 20:27. El que quiera ser reconocido que primero lave los baños (no estoy diciendo que esto sea indecoroso , los hermanos que limpian los baños, lo hacen con gratitud o por lo menos ese debería ser nuestro sentir, porque se hace como para el Señor (colosenses 3:23) ), el que quiera ser reconocido primero sea el que menos se vea, el que quiera ser reconocido sea humilde, así como nuestro Señor Jesús que vino a servir y para dar su vida en rescate por muchos (Marcos 10:45)..
Un abrazo humilde.

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