“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” Santiago 1:2-4.

Hoy recordaba las Acciones de Gracias que se presentaron y la mayoría de los hermanos , tenían complicaciones de salud en ellos mismos o en su familia directa. Es difícil ser agradecidos cuando pasamos por tiempos difíciles, pero tal vez es ahí cuando más aprendemos. Es en la prueba donde vemos al Dios soberano, quien nos enseña a depender de él, a aferrarnos muy fuerte de él,  a tomar su mano y no soltarla, él es quien nos dio esa fe y es poderoso para sustentar a sus hijos, por lo tanto , esa misma fe hace que podamos esperar en él. En el libro de Job tenemos un gran ejemplo. La historia de Job pudo haberse acabado con éste personaje lleno de llagas, solo  y abandonado por sus seres más queridos, pero él continuó esperando en Dios. Muchas veces nos conformamos con el dicho: “Nadie es perfecto”  Sin embargo, el anhelo de Dios es que seamos perfectos y él mismo se encargará de santificarnos hacia ese final según Filipenses 1:6 . Una vez que hemos pasado las pruebas, y hemos sido perfeccionados en la paciencia, el tiene una nueva tarea para nosotros que es enseñar y consolar a otros (2 Corintios 1:4).

 
Puede ser que estemos luchando en nuestro corazón por querer entender por qué nos pasa lo que nos está pasando…¡Entonces pida sabiduría!  Nuestro Señor nos dará la sabiduría abundante , y no nos reprochará por pedir tanta, pidamos mucha sabiduría hermanos. (Santiago 1:4-6) ¿Cómo no explotar este recurso disponible gratuitamente para nosotros? Pero pida sabiduría con fe, confiando que nuestro Padre nos dará este recurso para tener ánimo y seguir esperando en él. A Job no se le dio una respuesta de porqué Dios decidió que pasara por tantas calamidades, pero le fue mostrada parte de la gloria misma de Dios  y todo su sabiduría quedó reducida a nada cuando exclamó: de oídas te había oído mas ahora mis ojos te ven. A partir de ese momento Job fue un hombre más sabio, porque supo que a Dios no se le pueden pedir explicaciones por lo que hace, porque él es Dios, él está en los cielos y nosotros en la tierra. Un abrazo sufrido.


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